1. Introduce el enlace
Abre el generador y pega lo que quieras codificar: la URL de tu web, tu perfil de Instagram, el enlace a tus reseñas de Google, o cambia al modo "Wifi" si lo que quieres es que la gente se conecte a tu red directamente, sin escribir la contraseña.
2. Personaliza el diseño
Elige uno de los cuatro estilos (clásico, redondeado, puntos, elegante), y los dos colores: uno para el código y otro para el fondo. Si quieres, añade un emoji o sube tu logo — se coloca automáticamente en el centro sin romper la lectura del código.
3. Revisa que sea legible
Mientras editas, QRnivo comprueba el contraste entre tus dos colores y te avisa si es demasiado bajo para que un móvil lo lea bien. No ignores ese aviso: un QR bonito que no escanea no sirve de nada.
4. Genéralo
No hay un botón de "generar" separado — el código se actualiza solo, en vivo, cada vez que cambias algo. Lo que ves en la vista previa es exactamente lo que vas a descargar.
5. Descárgalo en el formato que necesites
Para imprimir en papel, pegar en un documento o subir a redes: PNG (raster) o SVG (vectorial, se puede escalar sin perder calidad). Para imprimir un objeto físico en una impresora 3D: 3MF (recomendado, guarda los dos colores) o STL (para impresoras o slicers más antiguos).
6. Pruébalo con un teléfono antes de usarlo en serio
Antes de imprimir un cartel, una tarjeta o un lote de llaveros, escanea el código con la cámara de un móvil de verdad. Es el paso que más tiempo ahorra: detectas cualquier problema de contraste o tamaño antes de gastar tinta o filamento.